Máquinas de sonido

Un quinteto neumático ofrece un concierto en la feria industrial de Hannover
Cinco máquinas con tecnología de Festo se encargaron de la música de fondo durante la ceremonia de inauguración de la feria de Hannover, demostrando que los componentes neumáticos y un PLC también pueden utilizarse con otros fines que la automatización industrial. Así se creó un puente entre la tecnología y el arte.
El escenógrafo y especialista en robots de uso artístico Roland Olberter, es el creador del único quinteto eléctrico de cuatro instrumentos de cuerda y un tambor «The Sound Machines». Los cuatro instrumentos funcionan como guitarras eléctricas, aunque con la diferencia que únicamente tienen una cuerda.
Cada uno de los instrumentos está equipado de 21 microcilindros de Festo. En el caso de los instrumentos de cuerda, los microcilindro ejecutan movimientos mecánicos que imitan los movimientos de la mano del músico y la tonalidad varía en función del grado de reducción de la longitud de la cuerda. En el tambor, los microcilindros se encargan de los movimientos de los palillos y la escobilla de jazz.
El arreglo musical «Fast Blue Air», especialmente compuesto para la feria de Hannover por la compositora australiana Elena Kats-Chernin tiene por tema las múltiples tonalidades que pueden crearse con las máquinas musicales y los sonidos de la neumática. Además, durante la ceremonia de inauguración, «The Sound Machines» acompañaron a la contralto Claudia Schneider de Barcelona que cantó una obra Pop y un aria del concierto para cuarteto de cuerdas, tambor y soprano «Orlando Furioso».
El programa de las melodías se memoriza en archivos de formato Midi y los sonidos se generan en tres fases. En la primera fase digital, las máquinas de sonido se controlan mediante un control lógico programable (PLC). A continuación, en la segunda fase, las cuerdas vibran por efecto de los actuadores neumáticos, ya sea punteándolas como lo hacen los guitarristas, o acariciándolas con el arco como los violinistas. En la tercera fase, el sonido se capta y amplifica por receptores electrónicos de sonido llamados «pick-up», tal como se hace con las guitarras eléctricas normales. El quinteto de las máquinas de sonido genera una amplia gama de tonalidades y los más diversos efectos de sonido.
Cinco máquinas con tecnología de Festo se encargaron de la música de fondo durante la ceremonia de inauguración de la feria de Hannover, demostrando que los componentes neumáticos y un PLC también pueden utilizarse con otros fines que la automatización industrial. Así se creó un puente entre la tecnología y el arte.
El escenógrafo y especialista en robots de uso artístico Roland Olberter, es el creador del único quinteto eléctrico de cuatro instrumentos de cuerda y un tambor «The Sound Machines». Los cuatro instrumentos funcionan como guitarras eléctricas, aunque con la diferencia que únicamente tienen una cuerda.
Cada uno de los instrumentos está equipado de 21 microcilindros de Festo. En el caso de los instrumentos de cuerda, los microcilindro ejecutan movimientos mecánicos que imitan los movimientos de la mano del músico y la tonalidad varía en función del grado de reducción de la longitud de la cuerda. En el tambor, los microcilindros se encargan de los movimientos de los palillos y la escobilla de jazz.
El arreglo musical «Fast Blue Air», especialmente compuesto para la feria de Hannover por la compositora australiana Elena Kats-Chernin tiene por tema las múltiples tonalidades que pueden crearse con las máquinas musicales y los sonidos de la neumática. Además, durante la ceremonia de inauguración, «The Sound Machines» acompañaron a la contralto Claudia Schneider de Barcelona que cantó una obra Pop y un aria del concierto para cuarteto de cuerdas, tambor y soprano «Orlando Furioso».
El programa de las melodías se memoriza en archivos de formato Midi y los sonidos se generan en tres fases. En la primera fase digital, las máquinas de sonido se controlan mediante un control lógico programable (PLC). A continuación, en la segunda fase, las cuerdas vibran por efecto de los actuadores neumáticos, ya sea punteándolas como lo hacen los guitarristas, o acariciándolas con el arco como los violinistas. En la tercera fase, el sonido se capta y amplifica por receptores electrónicos de sonido llamados «pick-up», tal como se hace con las guitarras eléctricas normales. El quinteto de las máquinas de sonido genera una amplia gama de tonalidades y los más diversos efectos de sonido.

© 2008 Festo AG & Co. KG
