Las plantas de fabricación de vehículos eléctricos y baterías son modernas instalaciones de producción a gran escala con una automatización de procesos y de fábrica perfectamente integrada. Este alto nivel de automatización industrial garantiza la precisión, uniformidad y estabilidad necesarias para cumplir los estrictos requisitos de seguridad y rendimiento.
La introducción de tecnologías y métodos innovadores repercute directamente en las necesidades de cualificación y provoca déficits competenciales entre los trabajadores. Estos déficits pueden conducir rápidamente a situaciones críticas en la producción.
Para que los trabajadores tengan éxito en un entorno de Industria 4.0, necesitan una gama más amplia de competencias para lograr una gran flexibilidad y productividad, así como una comprensión exhaustiva de los sistemas. Es esencial contar con sólidos conocimientos digitales y de resolución de problemas. Y una amplia gama de Soft Skills, como el pensamiento crítico, la comunicación, la colaboración y la creatividad, permiten tomar decisiones competentes y resolver problemas en equipos interdisciplinarios. Además, adaptarse a un entorno en rápida evolución requiere contar con una capacidad de aprendizaje permanente.
En consecuencia, los profesores de las escuelas y las empresas tienen que invertir recursos considerables para adaptar o crear programas de formación que cumplan los requisitos de la industria. Gracias a la colaboración privilegiada con los principales fabricantes de automóviles y baterías, obtenemos información valiosa sobre sus necesidades de reciclaje y mejora de las cualificaciones de los empleados actuales y de formación de los nuevos.