Una silla de despacho, unos guantes de protección, un vendaje y unas zapatillas deportivas tienen algo en común: todos ellos están fabricados con una técnica innovadora, el tejido en 3D. El tipo de hilo que se emplea depende del ámbito de aplicación. Puede tejerse con hilos de metal o fibra de vidrio, pero también con fibras textiles. En el futuro, el punto técnico se utilizará cada vez más, también como material para aviones y vehículos o para la construcción de puentes.
La gran ventaja de esta tecnología de fabricación es que dentro de una pieza pueden incorporarse tanto zonas rígidas como flexibles. Esto permite, por ejemplo, que un zapato pueda adaptarse mejor al movimiento del pie que el calzado convencional. Al mismo tiempo, las zonas firmes de la estructura del tejido aportan estabilidad al pie en las zonas en las que resulta necesario. Si se teje con una mezcla de filamentos ligera, además, el calzado pesa poco.
La tecnología también demuestra su eficacia en el aspecto ecológico: se generan menos residuos, y con algunas técnicas de tejido dejan de ser necesarios pasos adicionales del proceso de fabricación como, por ejemplo, coser las piezas. Como las fibras del eje textil ya están unidas entre sí, por ejemplo un calzado tejido no necesita costuras.