Tecnología que ayuda a sanar

ExoHand de Festo es una órtesis activa para la mano.

 

Artículo del 28 de agosto 2015


Ya sea en caso de esguince, desgarro de ligamentos o rotura de huesos... son muchas las lesiones que requieren de una estabilización para poder sanar. La conocida escayola de toda la vida es, por ejemplo, una ayuda en este sentido. Como las vendas y las férulas, supone una ayuda ortopédica. Estos dispositivos médicos sirven para inmovilizar extremidades, pero también para movilizarlas o corregirlas, facilitando movimientos deseados o evitando movimientos perjudiciales.

 

Estabilización y movilización

A diferencia de las prótesis, que sustituyen una estructura corporal faltante, las órtesis asisten funciones de una parte del cuerpo. Se utilizan en partes diferentes como espalda, brazos, piernas, pies y manos. Además de las órtesis de apoyo, existen las movilizadoras, que se emplean, por ejemplo, cuando debe volver a aprenderse otro movimiento después de una intervención o un ictus. Este llamado exoesqueleto puede ponerse como si fuera una prenda.

 

Potencial para la rehabilitación de pacientes de apoplejía

La investigación sobre exoesqueletos que puedan ayudar a pacientes de apoplejía durante su rehabilitación se encuentra todavía dando sus primeros pasos. En 2012, en el marco de la Bionic Learning Network, Festo desarrolló la ExoHand, una órtesis de mano activa, como concepto futurista. Se coloca como un guante. Ocho mecanismos actuadores neumáticos controlan cada uno de los dedos de la órtesis. De esta forma, los pacientes con parálisis tienen una ayuda para poder volver a mover la mano de forma independiente. Hasta ahora, la Exohand es solo un prototipo.

ExoHand

Force feedback para una manipulación remota segura

La particularidad de la ExoHand es la posibilidad de trasladar a la propia mano fuerzas como force feedback de otro ámbito diferente al del sentido de la forma háptico. De esta forma, el sentido del tacto humano puede aplicarse incluso en largas distancias. El operador puede sentir formas y resistencias o influjos de fuerza. Si la ExoHand se implanta para la manipulación remota de una mano robótica en el ámbito industrial, pueden llevarse a cabo labores peligrosas o perjudiciales para la salud desde una gran distancia. Como sistema force feedback, la mano puede ampliar claramente el margen de maniobra de las personas.

 

Otros exoesqueletos

Hay otras empresas que ya ponen a disposición exoesqueletos para terapias médicas. El sistema ReWalk de la empresa israelí ReWalk Robotics se lleva en las piernas. Este exoesqueleto detecta en los cambios de peso el deseo de caminar del portador. A continuación, unos motores en la cadera y las rodillas mueven las extremidades. Si se emplea habitualmente, el dispositivo puede llegar a entrenarse.

 

HAL (Hybrid Assistive Limb), del fabricante japonés Cyberdyne, va un paso más allá. HAL es una órtesis activa de las extremidades inferiores. El exoesqueleto puede medir impulsos nerviosos y detectar el deseo de moverse del portador. El cerebro recibe el mensaje de que el portador camina. De esta forma, aprende paso a paso a enviar las señales necesarias para caminar. Esto ayuda a las personas con limitaciones físicas a volver a aprender a caminar de forma autónoma.

 

Aplicaciones en la fabricación industrial

Fuera del ámbito de la terapia médica, las órtesis activas o los exoesqueletos ofrecen otras posibilidades de uso, por ejemplo, como refuerzo en actividades de montaje. Ayudan en tareas que requieren de fuerza y evitan la fatiga en la que se incurre en tareas repetitivas. Esto ayuda a los trabajadores a permanecer en el proceso de trabajo durante más tiempo sin sufrir lesiones físicas a largo plazo. Ejemplo de ello es la Chairless Chair de la empresa suiza noonee. Esta «silla abrochable» ergonómica se coloca en la parte trasera del cuerpo y descarga las piernas cuando se realizan tareas de montaje que requieren esfuerzo físico; por ejemplo, en la industria automovilística.