Al igual que con la electroencefalografía (EEG), la interfaz cerebro-ordenador mide las fluctuaciones de tensión en la superficie de la cabeza a través de electrodos montados en ella. Con la ayuda del software de CogniWare desarrollado internamente, se establece una conexión entre el cerebro y el hardware a través de la BCI sin que el usuario tenga que utilizar dispositivos de voz o de entrada. El software procesa las señales de la interfaz cerebro-ordenador y envía el comando al hardware, es decir, a las palas.
La BCI puede operarse midiendo el llamado ritmo Mu. El ritmo Mu, un patrón de ondas cerebrales, se genera en la corteza motora-sensorial y se produce con un movimiento físico o con la mera idea de movimiento. Por lo tanto, basta con imaginarse el movimiento de la mano izquierda para que el eje se mueva hacia la izquierda. Un terminal de válvulas con terminal CPX permite el control exacto de ambos ejes lineales.