La importante función del tendón de Aquiles natural la realiza una banda elástica de goma. Está unida a la parte trasera de la pata y paralela a un cilindro neumático en la articulación de la rodilla, que desencadena el salto. El tendón artificial amortigua el salto al tocar tierra, absorbe la energía cinética al mismo tiempo y la libera para el siguiente salto, con la misma técnica que el canguro natural.
La monitorización del estado y la tecnología precisa de control y regulación garantizan la estabilidad durante los saltos y los aterrizajes. El canguro robot obtiene su gran fuerza de salto con la ayuda del sistema neumático. Allí donde se requiere la máxima precisión en la posición se emplean motores eléctricos: por ejemplo, en la regulación de la cola y la cadera. El canguro artificial muestra cómo la técnica de accionamientos neumáticos y eléctricos pueden combinarse de forma eficiente e inteligente en un sistema altamente dinámico.