La colaboración con robots es el futuro. El fabricante de sistemas BEC ha desarrollado una solución colaborativa de ese tipo para Siemens Healthineers. Gracias a ella, se colocan bobinas de varias toneladas en los imanes de los equipos de resonancia magnética (IRM). Dispuestos en una posición decisiva, los cilindros eléctricos de Festo proporcionan una sujeción segura de las bobinas.
Tiene algo de tecnología aeroespacial, verdaderamente High-Tech: al acceder a la nave de montaje de BEC, lo primero que llama la atención es uno de los mayores robots articulados del mundo, con una capacidad de carga de 2300 kg. Todavía llama más la atención el sistema de agarre que BEC ha montado en el brazo articulado del robot. En él se esconde auténtica alta tecnología como escáneres 3D y sensores táctiles. “El factor decisivo es la máxima precisión”, señala Hans-Günther Nusseck, jefe de proyectos de BEC, “cuando la pinza sujeta las bobinas de hasta 1,5 toneladas y las coloca en los imanes de un futuro equipo de resonancia magnética”.
Alcanzar la máxima precisión con una carga de 1,5 toneladas, algo parecido a lograr la famosa cuadratura del círculo, es la competencia clave de BEC. “Cuando la pinza agarra las bobinas y las coloca en los imanes es imprescindible que no se tuerzan ni resbalen, y la tolerancia para introducirlas en los imanes es de solo 0,5 milímetros como máximo”, explica Nusseck.
Precisamente de ello se encargan cuatro apoyos accionados por cilindros eléctricos del tipo EPCC de Festo. Tras introducirse en la bobina, los cilindros eléctricos desplazan los apoyos hasta la pared interior de la bobina. “Los cilindros eléctricos de Festo han demostrado ser la elección correcta para ello. Tienen un diseño compacto pero, al mismo tiempo, ofrecen un amplio margen de trabajo y, con ello, la flexibilidad necesaria para 13 dimensiones de bobina diferentes”, destaca el experto en automatización Nusseck.