A la hora de prever la instalación de puertas automáticas en entornos de máquina-herramienta, hay que tener en cuenta aspectos como la velocidad requerida de funcionamiento, la frecuencia de apertura, el peso, la correcta amortiguación para evitar golpes y vibraciones, y la seguridad. En un webinar sobre el tema, los técnicos de seguridad Borja Alves y Jaume Aran profundizan en ello y explican las soluciones que propone Festo.
Los actuadores que controlan los movimientos de las puertas automatizadas han de tener en cuenta una serie de parámetros fundamentales:
Las condiciones perimetrales de la aplicación no suelen influir en los actuadores, pues los elementos neumáticos que se utilizan para abrir o cerrar las puertas no suelen encontrarse en la zona de trabajo. Aun así, deben estar protegidos, porque en un entorno de máquina-herramienta, cuando la puerta está abierta se puede producir proyecciones de residuos, como taladrina, que, sin la protección adecuada, podrían afectar al mecanismo.
El movimiento de las puertas debe evitar los golpes, ya que, en el caso de trabajar con máquinas de precisión, los golpes y las vibraciones pueden perjudicar los ajustes de precisión y a los acabados de las piezas.
La clasificación típica de puertas para entornos de máquina-herramienta incluye: