¿Cómo se convierte el chocolate en una figurita de san Nicolás?

Artículo del 12 de diciembre de 2014 

Producción de figuritas de san Nicolás de chocolate con la tecnología de automatización

Ya sean guirnaldas luminosas, árboles de Navidad decorados o la bien surtida sección de dulces de un supermercado, la Navidad está a la vuelta de la esquina. La industria alimentaria surte, acorde a la festividad, chocolate de las formas más variadas, entre ellas también las populares figuritas de san Nicolás de chocolate. ¿Pero cómo se hace con cacao, azúcar y otros ingredientes un san Nicolás?

Antaño era puro trabajo artesanal

Cuando se fabricaron hace prácticamente 130 años las primeras figuritas huecas de san Nicolás hacía falta un esfuerzo claramente mayor de lo que supone hoy. Los primeros moldes eran de metal estañado. Las dos mitades, una de ellas rellena con chocolate líquido, se mantenían unidas con cierres, los cuales se giraban a mano hasta que el chocolate se había repartido de forma homogénea por todas partes. A continuación, se almacenaban los moldes cerrados en una estancia refrigerada hasta poder sacar la figura, una vez enfriada esta.

Producción en masa con la tecnología de automatización

Incluso hoy existen fabricantes que elaboran sus figuritas de chocolate, al menos parcialmente, a mano. Este es el caso sobre todo en figuritas de varios colores y formas extraordinarias. En la actualidad, ya solo en Alemania se procesan al año en torno a 9.000 toneladas de chocolate para dar forma a un total de más de 160 millones de figuritas de san Nicolás. Estas cantidades se consiguen solo con ayuda de la tecnología de la automatización.

En la fábrica se elabora primero la masa de chocolate. Para ello se mezclan cacao, manteca de cacao, azúcar y leche entera en polvo, y a continuación se agitan durante prácticamente 10 horas a 55 °C. Después, la planta de producción rellena de forma totalmente automática una cantidad exactamente definida de chocolate en una de las mitades de los moldes de las figuritas de san Nicolás. Una vez cerrada la segunda mitad, se reparte el chocolate homogéneamente mediante fuerza centrífuga hasta formarse un cuerpo hueco. Tras enfriarse, las pinzas aspirantes succionan mediante aire comprimido las figuritas terminadas y las colocan sobre una cinta transportadora. Tan solo es manual el traslado desde la cinta transportadora a la máquina empaquetadora, el empaquetado en la lámina estampada de aluminio se realiza de nuevo de forma completamente automática.

Tras el empaquetado, ya solo resta un corto camino hasta las estanterías del supermercado, donde las dulces figuritas de san Nicolás aguardan los apasionados del chocolate.