Componentes, ¡organizaos!

Artículo del 28 de noviembre de 2014 

Componentes inteligentes que se comunican entre sí y se configuran a sí mismos.

Quién se encarga de qué fases de trabajo, cuándo debe hacerse qué: en el trabajo en equipo, una buena organización es fundamental. A menudo solo se especifica la tarea y algunas condiciones marco, el resto deben organizarlo los miembros del equipo de forma autónoma. Para las personas, esto no supone ningún problema, ya que utilizamos nuestra capacidad de comunicación y nos coordinamos entre nosotros.

Algo parecido podría darse en la producción del futuro: máquinas y componentes individuales que se comunican entre sí y que organizan sus procesos de trabajo en gran medida de forma autónoma sin que un sistema de control de orden superior prescriba todos los pasos. Festo trabaja en esta visión de futuro en diferentes proyectos de investigación.

Inteligencia descentralizada

La clave para ello son los componentes inteligentes que también se pueden configurar de forma autónoma hasta formar un sistema global. Se comunican tanto entre sí como con las piezas e intercambian información, órdenes y valores de diagnóstico. De este modo, determinan en qué orden debe mecanizarse una pieza o regulan las vías de transporte de forma óptima. En este caso, una instalación podría notificar en qué momento está disponible para que las piezas se dirijan hacia ella. «Gracias a esta inteligencia "repartida", una instalación de producción podrá efectuar tareas parciales de manera autárquica sin que deba ser controlada por un ordenador central», explica Bernd Kärcher del Departamento de Investigación de Festo.

Sistemas autoconfigurables

En un futuro, la configuración también podrá confiarse al propio sistema. Gracias a la inteligencia descentralizada de cada uno de los componentes se suprimirán fases de trabajo laboriosas, como el ajuste manual y la programación. Un ejemplo de un sistema autoconfigurable de estas características es el WaveHandling de Festo. En la cinta de transporte neumática, un elevado número de módulos de fuelles individuales deforma la superficie de tal manera que las piezas que se encuentran encima avanzan mediante un movimiento ondular específico. Cada uno de los módulos se pueden unir indistintamente y se configuran por sí mismos. Después, el sistema reconoce cómo se han dispuesto cada uno de los módulos de fuelles y el ordenador genera una imagen virtual de esta disposición.

El principio de la autoconfiguración crea nuevas perspectivas allí donde se deben integrar subsistemas de forma inmediata y flexible en el proceso de producción. «En ese caso, también hablamos de "plug and produce": integrar componentes y empezar a producir de inmediato», indica Bernd Kärcher.

El siguiente vídeo muestra cómo funciona el WaveHandling de Festo: