RoboThespian: fascinante interacción

Artículo del 24 de marzo de 2016 

El robot humanoide RoboThespian funciona con músculos neumáticos de Festo.

En el Kennedy Space Center de la Nasa en Florida o en el Phaeno Science Center de Wolfsburgo: los visitantes disfrutan y se divierten con el robot humanoide RoboThespian. Se dirige específicamente a ellos, y con movimientos curiosos completamente naturales. La tecnología más moderna de Festo lo hace posible: el músculo neumático «Fluidic-Muscle» y las piezoválvulas. La empresa Engineered Arts Limited ha desarrollado a este humanoide de 1,75 metros de altura y cerca de 33 kilos de peso en Penryn, Cornwall, Inglaterra.

El robot humanoide RoboThespian funciona con músculos neumáticos de Festo.

Según la programación y el equipamiento técnico, el RoboThespian puede interactuar activamente con sus interlocutores. De ahí proviene su nombre: «Thespian» es una antiguo nombre inglés para los actores. Esta cabeza inteligente habla varios idiomas y reconoce rostros y gestos.

Si se nombran determinadas palabras clave, inicia reacciones definidas previamente. Para dar con respuestas e indicaciones exactas, puede utilizar también motores de búsqueda autónomos y obtener información de internet. Si lo controla una persona a través de auriculares inalámbricos y una tableta, puede incluso hablar a los visitantes de forma individual. Actualmente existen más de 60 de estos robots, que se disfrutan principalmente en museos, universidades o exposiciones permanentes.

Movimiento natural con músculos artificiales

Buena parte de su movilidad pseudohumana la adquiere del músculo neumático «Fluidic Muscle» de Festo. Son un sistema de contracción de membranas, un tubo flexible con los llamados hilos de multifilamento como refuerzo, integrados en una estructura con forma romboidal. El sistema reacciona como un músculo humano, contrayéndose y relajándose, y eso sin resistencia a la fricción o momento de rotura, incluso sin deslizamiento intermitente. El movimiento de los brazos y las manos lo provocan el total de dos y ocho músculos neumáticos respectivamente de diferentes tamaños.

El robot humanoide RoboThespian funciona con músculos neumáticos de Festo.

Control preciso por piezotecnología

Entre otros elementos, los músculos artificiales se controlan gracias a las piezoválvulas VEAB de Festo. En especial para aplicaciones con regulación del flujo de caudal y presión, además de como válvulas proporcionales de regulación directa, ofrecen numerosas ventajas frente a las válvulas magnéticas: son especialmente pequeñas, ligeras, muy precisas, tienen una larga vida útil, se activan muy rápido y requieren hasta un 50 % menos de energía. Además, prácticamente no generan calor perdido y funcionan casi sin hacer ruido.

Embajadores de la Industria 4.0

RoboThespian es un ejemplo fascinante de la comunicación entre personas y máquinas. Encarna de forma sorprendente el futuro potencial de la Industria 4.0: la persona crea y programa la máquina que después puede reaccionar en gran medida ante su entorno de forma autónoma y flexible.