En tensión

Artículo del 25 de agosto 2017 

En tensión

Todos podemos torcernos un tobillo o tener tortícolis. En esos casos, las vendas que ofrecen una buena sujeción son un gran alivio para los pacientes. Las vendas elásticas de colores llamativos se han convertido en un elemento estándar del ámbito sanitario. También existen vendas de tecnología avanzada, como las que tienen un sistema de sensores integrado para medir la fiebre. Los fabricantes de tejidos como la empresa suiza Wernli AG apuestan por tecnologías de automatización innovadoras que reproducen la fuerza muscular.

336 toneladas de hilo: esta es la imponente cantidad que Wernli AG consiguió transformar en 51 000 kilómetros de vendas de todo tipo en 2014. Para poder mantener unos estándares de calidad elevados, la empresa hace uso de telares con la tecnología más reciente. A la hora de fabricar el tejido elástico, es de especial importancia que el hilo esté sometido a tensión constante durante el procesamiento, ya que es la única manera de conseguir que las vendas sean elásticas.

Músculos en lugar de pesos

Para conseguir dicha tensión, las máquinas de tejer se suelen equipar con pesos de plomo. Son similares a los denominados plegadores desde los que se desbobina el hilo poco a poco para las mallas del tejido. Así se consigue reduciendo el peso mediante el uso de hilos. Si no se utilizan, los plegadores se mueven cada vez más rápido cuanto más hilo se desenrolla y, por tanto, se generará un tejido irregular. Hasta ahora, los trabajadores se encargaban de colgar en los plegadores manualmente los pesos pesados comprendidos entre 2,5 y 15 kg. Para optimizar dicha tarea, la empresa ha introducido el Fluidic Muscle DMSP de Festo (músculo neumático), que mantiene la tensión de manera constante y que permite que la fuerza de sujeción se pueda regular con gran precisión.

el Fluidic Muscle DMSP de Festo (músculo neumático) sujeta el hilo durante el procesamiento con una tensión constante.
el Fluidic Muscle DMSP de Festo (músculo neumático) sujeta el hilo durante el procesamiento con una tensión constante.

Movimientos fluidos y elásticos

El músculo neumático está compuesto esencialmente por una manguera de elastómero con hilos de aramida integrados. Si se rellena de aire, la manguera elástica amplía su diámetro y se contrae en términos de longitud. Con ello, se origina un movimiento elástico fluido que posibilita los procesos y que es muy similar a los movimientos humanos. El hecho de no contar con juntas ni cojinetes hace que el músculo neumático realice movimientos sin tirones y posibilita una aplicación sueva y uniforme de la fuerza.

El músculo neumático alcanza una fuerza 10 veces superior a la de un cilindro neumático convencional y de tamaño comparable. Es muy resistente, incluso cuando se utiliza en condiciones extremas, por ejemplo sobre arena o en un entorno con polvo. Su diseño en forma de manguera cerrada de manera hermética hace que sea insensible a la actuación de partículas o de la suciedad. Esta característica hace que destaque por su efectividad en los entornos con polvo, habituales en las fábricas textiles.

Gracias a la precisión de la «fuerza muscular», se ha incrementado la calidad de las vendas y se ha reducido el riesgo de accidentes durante los procesos de producción en Wernli, ya que los trabajadores corren el riesgo de lesionarse cuando cuelgan y descuelgan los pesos o puede que les golpeen cuando pasan cerca.

El músculo neumático (Fluidic Muscle) es una reproducción biológica.
El músculo neumático (Fluidic Muscle) es una reproducción biológica.