Música del futuro en 3D

Artículo del 25 de octubre de 2017 

AR-Brille

Quien lleva gafas, ve mejor. Quien lleva gafas de realidad aumentada, ve más. La nueva asistencia visual enriquece los entornos con información asistida por ordenador. Las tecnologías con realidad aumentada (RA) permiten ver el día a día con una mirada nueva y el mundo laboral del futuro.

Las gafas de RA introducen datos asistidos por ordenador directamente en el campo de visión del observador. Esto permite a quien lleva este tipo de gafas recibir información en tiempo real, como pueden ser instrucciones de manejo o reparación que un agente de servicio técnico muestra desde su ordenador en el campo visual del usuario. El área insertada se superpone a su visión del mundo ante sus ojos. Sin embargo, la realidad aumentada no existe solo con gafas de RA: también los teléfonos podrán enriquecer en el futuro imágenes en tiempo real de las cámaras con información.

Los usuarios de las gafas de RA Hololens de Microsoft, por ejemplo, ya pueden moverse libremente por el espacio durante una videollamada. Mientras caminan, el vídeo del interlocutor se desplaza por paredes, muebles y ventanas. Con movimientos de la mano es posible adherir ventanas del escritorio que se están trabajando conjuntamente a determinadas paredes. Las ventanas se adaptan a las superficies. Es evidente que esta tecnología es muy exigente en cuanto a los sensores. En las gafas de RA, los sensores ópticos de las cámaras exploran las superficies. Trabajan con sensores no ópticos que detectan rotación, aceleración o datos GPS.

Sensores y visualizador: comunión en tiempo real

El corazón de las gafas de RA es el visualizador. A diferencia de lo que sucede en un ordenador o teléfono inteligente, aquí se necesita un sistema especial que analiza los comportamientos entre los ojos del usuario, el entorno y el visualizador en tiempo real. Por último, los objetos virtuales deben coincidir en lugar y forma con objetos y superficies del mundo real, o al menos orientarse por ellos. El sistema de rastreo determina con gran precisión la posición de las gafas. Los sensores capturan el más mínimo movimiento y adaptan el visualizador en tiempo real. Es la forma de que los objetos virtuales no dejen de mostrarse si el usuario del sistema mueve la cabeza. En esencia, una experiencia de RA agradable depende de que los mundos virtual y real coincidan con precisión y en tiempo real.

Datos útiles independientemente del sistema

El mayor potencial de las gafas de RA está en la digitalización y la conexión en red. Hasta la fecha, las Hololens de Microsoft presentan aplicaciones y objetos tridimensionales en el espacio. El siguiente objetivo del desarrollador de RA es vincular entre sí diferentes sistemas de software y lograr que los datos sean utilizables de forma genérica. Esto permitiría a quienes lleven gafas de RA obtener, por ejemplo, información sobre horarios mirando un autobús que pasa o una parada.

Valor añadido para la industria

Para el mundo laboral, la nueva tecnología ofrece muchas posibilidades posibles, y otras que hasta ahora son solo imaginables. Por ejemplo, el jefe de turno podría mirar un día con sus gafas de RA una sala de máquinas y obtener información sobre ellas en tiempo real en su campo de visión. Las gafas le ponen al ingeniero delante de los ojos la información más importante y pueden notificarle en el acto si una máquina tiene una avería. Para volver a ponerla en marcha, podría utilizar la interfaz de software de las gafas. En este momento, esto es solo una visión del futuro, pero posiblemente sea pronto una realidad.

Veremos qué nos depara el futuro, quizá también como inserción en unas gafas de RA.