La granja 4.0

Artículo del 28 de septiembre 2018 

Kuhstall 4.0

La digitalización se cuela en la agricultura. En la granja 4.0, los robots alimentan y ordeñan a las vacas. Además, los sistemas digitales registran valores importantes de medición sobre su salud y convierten paulatinamente al agricultor en un administrador de datos.

Una granja en la Selva Negra: aquí las vacas se pueden mover con total libertad. Algunas se alimentan en los comederos, mientras que otras descansan en sus cubículos o van voluntariamente a que las ordeñen. Esto es una realidad gracias a las tecnologías de automatización. En 2016, el Ministerio federal alemán de Desarrollo y Agricultura publicó un plan de digitalización. En la actualidad, casi un quinto de los agricultores ha automatizado su granja de vacas.

Forraje a medida

En la granja 4.0, el robot también se hace cargo de alimentar a los animales. Este se rellena de forma autónoma varias veces al día con trigo, maíz, soja, etc. recién cosechados y, después, va por los comederos y repone la comida. Unos escáneres le indican dónde tiene que echar más. Además, el robot puede variar la composición del forraje para cada vaca, de manera que cada animal cuenta con una alimentación adecuada a sus necesidades.

En la granja digital, los terneros también obtienen su comida de forma automática. En función del plan asignado, la amamantadora automática abastece a los animales con raciones individuales acordes a su edad y recién preparadas. El bebedero se calienta a la temperatura óptima para el ternero.

Un ejemplo de alimentación automatizada de terneros: CalfRail, la estación móvil de bebederos para terneros en estabulación individual de la empresa Förster Technik.
Un ejemplo de alimentación automatizada de terneros: CalfRail, la estación móvil de bebederos para terneros en estabulación individual de la empresa Förster Technik.

Ordeñar «a la carta»

Un robot es el responsable de ordeñar a las vacas. Está en marcha hasta 24 horas al día y las vacas pueden pasar por él en cualquier momento, de forma voluntaria. Primero, se cepillan las ubres. Después, un láser y una cámara detectan la posición exacta de los pezones. A continuación, las pezoneras se enganchan automáticamente y extraen la leche.

El brazo de ordeño del robot integra un sistema híbrido de componentes eléctricos y neumáticos con un software para controlar el movimiento. Gracias a él, el brazo adopta la posición correcta debajo de la vaca para que pueda empezar el proceso de ordeño. Si la vaca se mueve, el brazo la sigue automáticamente y se adapta a su nueva ubicación.

El robot de ordeño escanea la ubre de la vaca y coloca las pezoneras en los pezones.
El robot de ordeño escanea la ubre de la vaca y coloca las pezoneras en los pezones.

Móvil en lugar de horca

Durante el ordeño y la alimentación, los componentes inteligentes de los robots registran numerosos datos, como la conducta de rumiado, la velocidad con la que beben los terneros, así como la cantidad y la calidad de la leche obtenida. Estos valores reflejan el estado de salud de los animales. Por ejemplo, si las vacan dan menos leche de la habitual o los terneros beben más despacio de lo normal, puede que estén enfermos. Las averías de los robots también se almacenan.

A través de una aplicación, el agricultor puede consultar los datos en tiempo real a través del teléfono y el ordenador, y acudir de inmediato si hay problemas en el establo. Algunas enfermedades de los animales y ciertas averías técnicas de las máquinas pueden prevenirse. Además, el agricultor sabe siempre con exactitud cuánto cuesta en ese momento la producción de leche. Las tecnologías de automatización lo están convirtiendo poco a poco en un administrador de datos de alta tecnología. Esta es una tendencia que continuará en alza en los próximos años.