Una combinación deliciosa

Artículo del 31 de enero de 2020 

Feuertopf

El caldero es uno de los platos preferidos en China. Como sucede con la fondue, los diferentes ingredientes se cocinan directamente en la mesa y se refinan con salsas. De forma tradicional, los restaurantes preparan las salsas de forma personalizada según los deseos de los clientes. Se trata de una labor costosa y para la que los restaurantes tienen que cumplir con unas estrictas normas de higiene. Con ayuda de la tecnología de automatización pueden rellenar los cuencos de forma rápida e higiénica.

En el restaurante se colocan sobre las mesas numerosas ollas de metal con caldo humeante que se calientan con un fuego de gas o eléctrico. Los comensales van colocando sucesivamente carne, verduras, setas, albóndigas de huevo, mariscos, tofu, etc. en el líquido hirviendo. Lo que se cocina, se saca con una cuchara y con palillos y se completa con varias salsas: así es una comida característica de un restaurante de caldero chino.

Los clientes pueden elegir entre diferentes ingredientes según sus gustos. Los cocineros los cortan a mano en tiras muy finas, los colocan en las diferentes secciones de las fuentes y vierten las salsas deseadas. Este procedimiento es trabajoso, pero debe mantenerse la rapidez y la higiene. Con ayuda de una solución de automatización, ahora las salsas se pueden servir de forma individual, sencilla y sin grandes pérdidas de tiempo.

Automatización para la combinación perfecta

El llenado automatizado se realiza en varios pasos: la bandeja para servir pasa por una cinta al punto de dosificación. En él, un mecanismo la detiene y la coloca bajo varias boquillas. Después se eleva para evitar salpicaduras. Según las apetencias del cliente, las boquillas rellenan las partes del plato con las diferentes salsas. Los cuencos se giran en este proceso. Finalmente, la «placa de limpieza» se mueve hacia adelante. Recoge los residuos que han podido caer de las boquillas después del llenado.

La mayor seguridad e higiene alimentarios

Para la preparación automatizada de los ingredientes del caldero, la higiene es de suma importancia. Por ello, lo principal es el diseño higiénico de los componentes que se emplean en el punto de dosificación. Las superficies planas se encargan de que no exista contaminación microbiana. Además, se evitan los radios y las esquinas muy pequeños de menos de tres milímetros, ya que esto podría crear fácilmente fuentes de infección.

Para una limpieza segura, los materiales tampoco deben reaccionar ante los productos de limpieza y desinfección. Las partes de la máquina son resistentes a la corrosión, mecánica y químicamente estables, tanto en el material de la unidad de accionamiento como en los componentes de la interfaz, como las conexiones y las juntas, de modo que la solución de automatización pueda verter la mezcla correcta durante mucho tiempo.