En la automatización industrial, elegir la arquitectura de sistema adecuada determina la eficiencia, los costes y su vigencia en el futuro. La comunicación inteligente entre el PLC y los componentes de automatización, como actuadores, sensores y terminales de válvulas, no solo puede reducir considerablemente los costes totales, sino también garantizar la flexibilidad y capacidad de ampliación de un sistema. Actualmente, los usuarios disponen de una amplia gama de opciones de diseño: desde cableado discreto y sistemas de bus de campo con E/S descentralizadas, hasta conexiones neumáticas centralizadas y descentralizadas. En esta entrada del blog analizamos los ámbitos de aplicación y las ventajas e inconvenientes de los distintos enfoques de la arquitectura, centrándonos en los costes y la flexibilidad.