Las pinzas mecánicas constituyen la mayor parte del mercado y se dividen en dos categorías: neumáticas y eléctricas. Las pinzas neumáticas son ligeras, ofrecen altas fuerzas de agarre y pueden operar a altas velocidades de ciclo, mientras que las pinzas eléctricas brindan una mayor precisión y un control superior de la fuerza y el recorrido.

Ya sean eléctricas o neumáticas, las pinzas mecánicas se clasifican en varios diseños: pinzas paralelas con dos o tres dedos, pinzas radiales que se abren hasta 180 grados y pinzas angulares que se abren rápidamente a un ángulo agudo, por ejemplo, 30 grados.

Otra tecnología común es la pinza de vacío, que combina ventosas y generadores de vacío. Estas pinzas suelen ser más compactas, ligeras, rápidas y económicas que las pinzas mecánicas.

Sin embargo, las ventosas están sujetas al desgaste y normalmente deben reemplazarse con regularidad. Los generadores de vacío tipo Venturi consumen grandes cantidades de aire comprimido, lo que puede representar una desventaja en aplicaciones con altas tasas de recogida.