Los KPI de mantenimiento son magnitudes de medida importantes para evaluar el rendimiento de los procesos de mantenimiento e identificar así el potencial de mejora. Proporcionan una visión clara de la eficiencia, productividad y calidad de las actividades de mantenimiento. Midiendo y respetando los indicadores clave de rendimiento, las empresas pueden aumentar la eficiencia de sus actividades de mantenimiento, reducir los tiempos de inactividad, mejorar la disponibilidad de los sistemas y optimizar el rendimiento global.