Mientras que muchos fabricantes de máquinas de embalaje se concentran en la producción de máquinas estándar con cadenas de transporte, apilado y clasificación, Transnova-Ruf apuesta por soluciones individuales robóticas para envasado, paletizado y manipulación. Esto permite realizar instalaciones compactas y con gran eficiencia energética, así como con un alto rendimiento y tiempos cortos de cambio de formato. De esta manera, este laboratorio de innovación para la recogida, el embalaje y el paletizado es capaz de suministrar al año más de 100 líneas de embalaje, listas para su funcionamiento y fabricadas para satisfacer los requisitos de sus clientes a través de la cadena completa de proceso de embalaje final. Al hacerlo, se complace de obtener un crecimiento anual de dos dígitos.
"Hemos renunciado a la falta de flexibilidad que supone ofrecer una gama de máquinas estándar y nos hemos decidido por el mundo de la micromodularidad. Con este concepto único en el sector de las máquinas de embalaje es posible crear espacios de solución insospechados, de la misma manera que con el sistema modular de LEGO", destaca Michael Ruf. "Los micromódulos son elementos funcionales con los que es posible configurar el sistema de forma específica para los requisitos del cliente. Para cada módulo se dispone de una plantilla CAF con su correspondiente hardware y software. Los módulos se ensamblan en función de los requisitos individuales del cliente. El resultado es una solución de embalaje a medida basada en el principio de 'Design to Order'", añade el experto en este sector. "De esta manera hemos obtenido un ventaja competitiva", comenta Ruf. Cada año, la empresa integra cerca de 200 robots, cuyo empleo ofrece varias ventajas decisivas al mismo tiempo: una mayor flexibilidad, sobre todo para máquinas especiales, una mayor manipulación y tiempos más cortos de cambio de formato. Los deseos individuales del cliente ocupan un lugar central. "Y son diferentes para cada caso", explica Ruf. Las máquinas de Transnova Ruf embalan desde una pila de botón hasta un frigorífico o un armario de maniobra, pasando por embutidos, bolsitas para infusiones, objetos de la industria alimentaria, cosmética y química, pero también productos no alimentarios, medicinales o farmacéuticos.
El mercado reclama instalaciones de producción rentables que puedan realizar sin problemas cambios continuos de productos y formatos. La técnica de automatización neumática contribuye a que esto sea posible. El módulo de sujeción de una célula de paletizado y embalaje está repleto de elementos de técnica de vacío, actuadores neumáticos, pinzas y terminales de válvulas. Una joya tecnológica es el regulador de presión proporcional, integrada en el terminal de válvulas CPX/MPA en su lugar de utilización. "Esta instalado allí donde se necesita la presión", explica Ulrich Sixt, director de productos de Festo.
Los reguladores de presión proporcional VPPM controlan la presión de contacto de la pinza paralela. Lo importante es sujetar los paquetes de forma segura, pero sin deformarlos ni dañarlos. La presión de sujeción depende de diferentes factores, como el grado de llenado, la densidad de empaquetado o el peso. En lo que a esto se refiere, la precisión de regulación y repetición juega un papel importante. Con la técnica proporcional es posible realizar ajustes en cualquier momento, ya que a veces se manipulan más de 100 formatos diferentes en una misma instalación. Estos formatos se gestionan como parámetros de receta en el software SIMPLO, un producto informático de Transnova Ruf. Con este software y sin necesidad de conocimientos de informática, los operadores pueden crear esquemas de paletizado y transferirlos al controlador de los robots sin necesidad de detener la producción.