Con la ayuda de los sistemas CAD, los diseñadores y los arquitectos diseñan y construyen productos y edificios en el espacio virtual. En la simulación, las formas y las estructuras complejas salen de la cabeza del creador para hacerse visibles también en la pantalla. No obstante, las formas más atrevidas son componentes especiales difíciles de construir de manera automatizada y, por tanto, muy caros de ejecutar. Para, por un lado, permitir la variedad creativa y, por otro, poder fabricar de manera rentable, se requiere un método de construcción que una ambos requisitos.

Variable y de manejo intuitivo

Por eso, a comienzos de la década de 1970 se desarrollaron sistemas CAD paramétricos para la construcción de maquinaria y vehículos que en su mayor parte se podían utilizar de un modo intuitivo. El modelo de producto ya no es una geometría almacenada de manera exacta. Su forma se guarda en el ordenador mediante una combinación de parámetros y variables numéricas para la descripción del tamaño. Por ejemplo, un objeto con forma de cubo se define a través de los parámetros longitud, anchura y altura, y un cilindro por el diámetro y la altura.