En las aplicaciones de hidrógeno, no se admiten concesiones en cuanto a la seguridad. Dos factores son especialmente relevantes en este caso: la seguridad de funcionamiento y la protección antideflagrante. El nivel SIL (Safety Integrity Level) de un terminal de válvulas muestra la fiabilidad con la que gestiona las funciones críticas. La clasificación en zonas de explosión es decisiva para determinar qué medidas de protección son necesarias debido a las condiciones ambientales. Certificaciones de protección antideflagrante como IECEx o directivas regionales como ATEX, CCC u otras respaldan la selección de componentes. Un terminal de válvulas que cumpla los requisitos específicos de la aplicación crea seguridad en la planificación y evita retrasos en la certificación o el funcionamiento.
En las aplicaciones de hidrógeno, no se admiten concesiones en cuanto a la seguridad. Dos factores son especialmente relevantes en este caso: la seguridad de funcionamiento y la protección antideflagrante. El nivel SIL (Safety Integrity Level) de un terminal de válvulas muestra la fiabilidad con la que gestiona las funciones críticas. La clasificación en zonas de explosión es decisiva para determinar qué medidas de protección son necesarias debido a las condiciones ambientales. Certificaciones de protección antideflagrante como IECEx o directivas regionales como ATEX, CCC u otras respaldan la selección de componentes. Un terminal de válvulas que cumpla los requisitos específicos de la aplicación crea seguridad en la planificación y evita retrasos en la certificación o el funcionamiento.